Trabajamos con pocos inmuebles y a fondo. Lo que eso significa para usted está en esta página, incluido lo que juega en nuestra contra.
Casi toda web inmobiliaria ofrece hoy una valoración instantánea. La cifra sale de metros cuadrados por precio de zona e ignora lo que realmente determina el valor en Mallorca: estado, posición dentro del pueblo, vistas, acceso, situación urbanística, una licencia turística existente. Quien lee 1,2 millones en la web y escucha 850.000 en la conversación se siente engañado, con razón. Le damos una cifra después de ver el inmueble y revisar la documentación.
Primero una llamada, después una cita en el inmueble. Lo vemos, escuchamos qué tiene previsto y le decimos con franqueza si somos el socio adecuado.
Revisamos registro, catastro y lo realmente construido en busca de discrepancias: ahí es donde fracasan después la mayoría de las ventas. Luego hablamos de una horquilla de precio sostenible.
Fotografía, dossier y contacto dirigido con compradores que encajan, de nuestra cartera y de nuestra lista. Con discreción si lo prefiere, sin anuncio público.
Todo debe estar completo solo para la firma. Para una primera conversación basta con lo que tenga a mano.
Somos una casa pequeña y no aceptamos cualquier inmueble. Si el precio no es realista o la documentación no está limpia, lo decimos y declinamos: un encargo que dura un año sin resultado no ayuda a nadie. Si busca la máxima difusión en todos los portales, las casas grandes son mejor opción.
Le respondemos personalmente, normalmente el mismo día. Sin centro de llamadas y sin tasación automática.